Competencias laborales y perfiles profesionales en la función docente

Un desarrollo profesional no solo se trata de alcanzar los niveles académicos necesarios, o más bien, requeridos por un mercado laboral. No es posible pensar exclusivamente que para trabajar en un hospital como médico se requiere solamente asistir a una universidad y graduarse de médico. Es más que remitirse a un título. Ser profesional no está exclusivamente limitado a la formación académica o de algún tipo de experiencia laboral, sino que lleva a la persona a que domine ciertas técnicas y posea competencias que le conviertan en un experto capaz de aplicar todo su conocimiento y aptitud en diferentes ambientes.

Por lo tanto, el desarrollo de un profesional no debe ser limitado a que una persona obtenga un título académico. Se trata de un análisis continuo sobre las necesidades que posee el mercado laboral sobre esa profesión. No es posible ser abogado solamente con un título si el mercado requiere de elementos de oratoria, de forma que un buen profesional deberá tomar conciencia sobre la necesidad que tiene su rol investigativo en ver qué competencias son necesarias para tomar su rol como actor social, y por consiguiente como profesional.

A propósito de este tema, autores como Gardner describe claramente que en la actualidad el desarrollo de competencias bajo su denominación de “las cinco mentes del futuro” no son más que teoría conocida pero poco explorada. Es de esta forma que las empresas actuales ya no basan sus contrataciones o promociones internas en el cumplimiento de requisitos académicos y legales, sino que se enfocan en lo que Gardner llama la mente creativa que trata de hacer explorar capacidades que posee una persona en su accionar como profesional, convirtiéndolo no solo en capaz de desarrollar tareas simples y complejas, sino de adaptarlas a diferentes ambientes, contextos y utilizando diversas herramientas. Todo esto permite desarrollar a un profesional competente.

Por otro lado Cheng sigue relatando qué situaciones han venido cambiando en un ambiente empresarial. Y es que no se trata solo de cambiar procesos o de implementar reingenierías, sino que existe siempre, a pesar de la innovación operativa y logística, un desarrollo de capacidades de raciocinio humano, y que entre más rudimentario y esquemático se haga una labor, menos detallada y ajustada será esa función, es por esto que Levy y Murnane hablan de los procesos industriales y empresariales que han sido reemplazados por tecnologías o maquinaria que haga sustituir a una persona.

No obstante, una labor puede ser muy rediseñada o muy tecnológica, pero siempre existirá la necesidad de ese componente humano que se requiere para darle valor agregado en lo que busca toda empresa: competencia de mercado; pero todo esto es necesario si estas tareas son desarrolladas por personas que demuestran no solo cumplimiento de labor, sino empeño bajo criterios técnicos, de análisis y de competencias que lleven al proceso a cumplir todo lo esperado en la empresa.

Entonces, ¿será necesario aplicar reingeniería, tecnología o competencia del talento humano para desarrollar un proceso competente en las empresas? Ciertamente todas son necesarias de aplicar. Cheng (2007) menciona que “a pesar de que las tareas cada vez son más especializadas, la gente no lo es”, por lo que lleva a ver si la interrogante propuesta es realmente una necesidad del mundo actual, o mas bien de si es hacia la persona, que no es especializada, a la que se debe apuntar a mejoras competentes y certificadas.

Todo lo anterior subyace en tres aspectos los cuales, en opinión de este autor, son vitales para la formación integral del talento humano que se requiere actualmente y corresponden 1-habilidades técnicas, 2-habilidades blandas, y 3-certificación y capacitación continua; sin embargo, estas res propuestas no pueden ser validadas si no se enfoca desde la perspectiva educativa al desarrollo de estas competencias y habilidades en los estudiantes, de lo contrario no se inculcará la cultura de un profesional integral.

Por otro lado, valorar estas competencias como profesional es importante, pero lo es más cuando se es docente o se ejerce la función mediadora de la educación como académico, ya que al cumplir tal rol debe desarrollar también competencias que le permitan formar al estudiante bajo principios de responsabilidad, compromiso y trabajo colaborativo, ética y razonamiento crítico, situación que por fuerza obliga al docente a desarrollar también competencias laborales y certificaciones profesionales no solo de su conocimiento, sino de sus habilidades y experiencias obtenidas en su desarrollo laboral.

Es necesario además que un profesional que está dedicado a la función docente pueda establecer cuáles serán sus áreas de especialización como profesional. Es decir, un profesional en derecho deberá definir sus competencias especiales como por ejemplo el derecho agrario, el laboral, el penal entre otros, de forma tal que su perfil estará definido hacia un área al cual certificará y calificará competencias específicas que le permitirán no solo ser competente en su campo, sino en la función docente, situación que hace ver la coincidencia de los autores antes mencionados.

Finalmente, desarrollar habilidades cognoscitivas especiales y liderar con las cinco mentes del futuro como lo describe Gardner, ser necesario ante procesos ya esquematizados o determinados como lo escribe Cheng, o hacer valer la función racional y crítica del valor agregado ante los procesos tecnológicos que sustituyen acciones de la persona como lo definen Levy y Murnane es más que necesario, pero existe un componente más crítico, y es el del compromiso social, ya que un profesional que se dedique a su campo o a la docencia debe tener un compromiso con su gremio, con los valores y principios éticos que rigen el comportamiento social y sobre todo con la necesidad que posee el mercado actual en las empresas que luchan por competir ofreciendo un valor agregado que puede ser otorgado por el talento humano competente.



Referencias:
Gardner, H. (2005). Las cinco mentes del futuro: Un ensayo educativo. México: Paidos.
Cheng, K. The Postindustrial Workplace and Challenges to Education. (2007). En Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era: International perspectives on globalization and education. Los Angeles, CA: University of California Press. Traducido al español.
Levy, F. y Murnane, R. (2007). How computerized work and globalization shape human skill demands. En Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era: International perspectives on globalization and education. Los Angeles, CA: University of California Press. Traducido al español.

Comentarios

  1. Hola Andy, en cuanto a las competencias profesionales, veo que logras una buena síntesis de los materiales consultados. Me parece que sería interesante en esta apartado enfatizar las competencias específicas que requieren los docentes universitarios, pues como bien sabes la mayoría no son especialistas en el campo educativo, sino más bien especialistas en otra área y por esas cosas de la vida terminan enseñando. Las siguientes preguntas son para tu reflexión y de ser posible incorporar las respuestas en tu intervención.
    ¿Cuáles crees que deberían ser esas competencias? ¿Qué se está haciendo en CR para capacitar a los docentes universitarios en esas competencias?
    Saludos,

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    Respuestas
    1. Gracias profesora.
      Es correcto. Las competencias profesionales en un docente están quedando muy por fuera del ámbito educativo, ya que solo los que poseen formación base en educación conocen más del tema, pero no necesariamente son expertos. Ahora bien, el hecho de que el docente universitario conozca de educación no deja de lado que ya sea conocedor del acto de enseñanza-aprendizaje, más bien, el docente debe poseer diversas habilidades y competencias en áreas como tecnología educativa, y herramientas pedagógicas pero relacionadas con el modelo que emplea la universidad, porque todas trabajan diferente.
      Pero lo más importante es que, un profesor que trabaje en la enseñanza debe tener pleno conocimiento por experiencia propia de lo que esta enseñando, porque muy lindo y fácil es replicar clases de otros profesores o replicar lecturas y actividades. Se sabe bien que en currículum y didáctica la experiencia del profesor al momento de la formulación pedagógica y de la acción educativa es vital, independientemente de la modalidad que sea.
      Por otro lado, en Costa Rica existe mucha deficiencia en la capacitación docente universitaria. Si bien es cierto existen varias universidades que preparan a sus profesores, este entrenamiento no es del todo estándar, porque el principal factor que debilita esta capacitación es la acción de aquella persona que ejecuta la supervisión curricular y no necesariamente del docente. Como en toda empresa (supongo que usted lo sabe), los trabajadores requieren de procesos y personas que controlen y supervisen sus acciones para lograr objetivos comunes.
      Saludos,

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